Traslado de una obra de arte: mucho más complicado de lo que imaginas.

Hola a todos, hace mucho que no me paso por aquí. Quería empezar mi año escolar escribiendo sobre algo que siempre me ha llamado la atención y me ha intrigado.

Trasladar una obra de arte

Como casi todo lo relacionado con el arte, es un tema controvertido.

(Os recuerdo el artículo que escribí donde comentaba qué es arte y qué no lo es para mí… https://restauramosarte.com/que-es-arte/)

Y aunque es cierto que para según qué cosas, los precios son injustificados, para según qué otras, no.

Para poder juzgar bien hay que conocer todo lo que implica mover una obra de un lugar a otro.
Primero voy a poner unos números sobre la mesa, os lleváis el susto, y luego hablamos:

Año 2011: muestra compartida con el Hermitage en el prado. Transporte: 875.000 €.
Año 2014: montar en el Prado la exposición “El Greco y la pintura moderna”: 1.040.600 € (a cuenta de la Sociedad Estatal de Acción Cultural: el organismo público dedicado a promocionar el patrimonio español aquí y en el extranjero).
Año 2017: El Prado y el Thyssen tienen tres exposiciones muy sonadas: Fortuny, Picasso y Toulouse-Lautrec. Transporte: 960.000€ y 770.000€ respectivamente.

En fin, os he puesto las cifras más escandalosas; pero en cualquier caso, transportar una obra de arte es una tarea muy costosa y os voy a explicar porqué.

Embalaje obra de arte

Los pasos a seguir para llevar una obra de un museo a otro son:

  1. Obtención de permiso por parte del museo que pide la obra.
  2. Elaboración de reporte de condiciones, donde se detalla estado exacto de la obra.
  3. Embalaje.
  4. Transporte.
  5. Medidas de seguridad externas.

Para los curiosos, desarrollo un poco estos puntos

1 – Obtención de permiso para viajar. Esto requiere la elaboración, por parte del museo que pide la obra, de un informe de instalaciones (facility report), en el que detalla sus condiciones de seguridad, accesos, temperatura y humedad, etc.

2 – El reporte de condiciones es otro informe, en el que se describe con todo lujo de detalles la obra; no sólo una descripción técnica, sino su estado de conservación (cada pequeño dato debe estar incluido). Esto es así por el tema de los seguros (cifras millonarias para obras millonarias, aquí se mueve una parte importante del dinero que cuesta transportar una obra).

3 – Embalaje. El embalaje es el conjunto de materiales que se ponen alrededor de una obra para protegerla durante su manipulación.

Cada obra es única, y el embalaje se fabrica específicamente para cada obra, teniendo en cuenta sus dimensiones, forma, materiales, y necesidades especiales.

El embalaje debe ser capaz de aislar el objeto, protegerlo de líquidos, vibraciones, golpes, y mantener el ambiente estable para que no se produzcan cambios de humedad y temperatura.

Los materiales con los que se fabrica el embalaje son importantísimos, y es necesaria la asesoría de un químico experto que determine cuál debe ser la composición de los mismos.

Hay muchísimos factores a tener en cuenta: los materiales que constituyen la obra a envolver (para evitar que no se produzcan reacciones químicas con los materiales del embalaje), el tiempo de transporte y almacenamiento, el tipo de transporte (aéreo, terrestre o marítimo), si la obra va a estar expuesta al sol una vez envuelta, etc.

Embalaje obra de arte/2

Los materiales con los que se suelen hacer las cajas exteriores del embalaje son: madera (libre de nudos y seca), cartón, metales o plásticos (sobretodo polietilenos: son muy versátiles, y por eso lo más utilizado en el diseño de embalajes hoy en día).

Los materiales para la protección directa de las obras suelen ser: papeles y films (no abrasivos y con pH neutro).

En el caso de las obras tridimensionales, además, es imprescindible conocer el punto de gravedad de la pieza para definir sus puntos de apoyo y el procedimiento de manipulación de la misma en el interior de la caja.

4 – Transporte. El tipo de transporte se elegirá en función del recorrido a hacer, el tiempo para realizar el traslado, las condiciones de la obra y permisos.

Transporte obra arte

El transporte es de las partidas más caras a tener en cuenta (para que os hagáis una idea, para el Museo del Prado el transporte supone un 50% de su presupuesto anual para exposiciones).

Por un lado, el interior del medio de transporte estará acondicionado: contará con sistemas para regular la temperatura y humedad, recubrimiento ignífugo, suspensión neumática para reducir vibraciones, sistemas de anclaje y sujeción de la mercancía, sistema de extinción de incendios, sistema de seguridad antirrobo, etc.

Por otro lado, el personal que realice la carga y descarga debe ser especializado, formado y autorizado.

Además, después de ser embalada la pieza viajará acompañada del “correo”: un comisario de la institución de origen que acompaña, custodia, e incluso instala la obra prestada.

Las empresas de transporte especializadas españolas son caras en comparación con las de otros países, porque ofrecen muchos servicios y son muy competentes.

5 – Medidas de seguridad externas: con esto nos referimos al grupo de policía (el mismo encargado de la seguridad de los jefes de estado) que se encarga de escoltar las obras importantes. Incluso en ocasiones se despliegan helicópteros que siguen el trayecto de las obras y graban con sus cámaras el recorrido.

Seguridad obra de arte

Aclarar que todos los museos nacionales tienen derecho a que sus obras sean escoltadas por los cuerpos de seguridad nacional dentro de nuestras fronteras. Fuera de estas, es la Interpol la que desempeña esta labor.

Finalmente, cuando la obra llega al museo, se esperan dos días para que se aclimate antes de abrir el embalaje. Después actúan el correo, el encargado de conservación del museo y los museógrafos, para documentar en foto y video la apertura del embalaje e instalación de la obra en su lugar de destino.

Cuadro en museo

Esto, en sencillo, es lo que implica transportar una obra de un museo a otro (sin mencionar permisos y normativas relacionadas con la importación y exportación de bienes culturales).

Como podéis ver, es necesario el trabajo de muchas personas, y la puesta en juego de muchos recursos y diversos agentes para mover un “cuadrito”.

Eso no quita que algunos presupuestos de transporte sean desproporcionados: ya sabéis, a veces, donde comen dos comen tres…

Y hasta aquí llego por hoy, como siempre, intentando no extenderme demasiado en temas que dan para mucho. Pero es que quiero que lleguéis hasta el final del artículo…!

Espero que os haya interesado como a mí.

Si queréis hacer un comentario, o preguntarnos algo, estaremos encantados de atenderos.

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