¿Restauración? 8 chapuzas que te harán flipar

Hola hola… a pesar de mi falta de tiempo, y de que POR FIN  ya llegamos al verano, aquí estoy para contar cosas interesantes.

El caso es que he cambiado el tema de mi post a última hora. Estaba yo desarrollando mi artículo sobre la teoría de cuerdas, cuando nuevamente se vuelve a hablar de restauración gracias a una chapuza máxima.

 

Tres locos mal restaurados

 

La verdad es que cuando las cosas se hacen bien no se habla mucho de nosotros, pero cuando se puede señalar con el dedo a alguien… jeje eso es otro cantar.

Total, me pareció oportuno escribir un post sobre restauraciones fatídicas, pero me veo en la obligación moral de dejar claro una cosa: ESTO NO SON RESTAURACIONES.

Partimos de este error de base, y si los restauradores no somos los primeros en dejarlo claro, no podemos pretender que quien no esté metido en esta profesión entienda la diferencia.

¿Qué es restaurar…arte?

Así, como definición de andar por casa, diría que restaurar es realizar ese conjunto de acciones orientadas a conservar la obra, a garantizar su permanencia en el tiempo, y, en algunos casos, respetando al máximo el original, a reintegrar lo que falta para facilitar la legibilidad de la obra…

PEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEERO…

siempre, siempre, siempre, hecho de una manera que permita distinguir lo que es original y lo que es reintegración;

siempre, siempre, siempre adaptándonos a lo que hay (un restaurador no crea, no es un artista);

y, siempre, siempre, siempre, utilizando materiales inocuos y reversibles.

Este tema tiene mucha tela y da para un post pelín más técnico, que escribiré más adelante si encuentro suficientes interesados en la materia.

Lo que quiero dar a entender aquí, en dos líneas, es que restaurar una obra de arte es un trabajo difícil, que requiere no sólo paciencia, sino mucho conocimiento y técnica.

¿Para qué vamos a cursar una carrera de cuatro años, jartarnos a estudiar química, historia, materiales, técnicas… si lo podemos resolver con un bote de purpurina y pelín de maña?

Debemos adquirir todos conciencia con este tema, tanto las personas que se envalentonan a meter mano a una obra de arte sin saber (curiosamente los restauradores somos mucho más cautos y temerosos cuando tenemos que meter mano), como las personas que encargan los trabajos.

Sólo añadir que esto sucede muuuucho más a menudo de lo que creemos. Nunca entenderé porqué algunos casos se hacen tan mediáticos y otros no llaman la atención para nada; pero es algo que vemos a diario.

Y aclarar que, una vez hecha la chapuza, cuando se nos pide que devolvamos el estado original a la obra, es complicadísimo, y no siempre posible.

En fin, basta de regañinas, y vamos a flipar un poco

Casos interesantes que he encontrado por ahí

  • Escultura de San Jorge del siglo XVI de la iglesia de San Miguel de Estella (Navarra).

    Ha nacido un nuevo Ecce Homo.
    En un principio se encargó la limpieza de la escultura, pero la madera tallada fue repintada (los expertos aseguran que era prácticamente la única talla que mostraba con detalle la armadura completa de los caballeros de fines del siglo XV).
    Se están evaluando los daños, pero el escenario no es nada alentador.
    Mientras, las imágenes del resultado se han convertido en virales.

 

San Jorge errores restauración

 

  • Ecce Homo

    La restauración del fresco del santuario de la Misericordia de Borja (Zaragoza) se convirtió en todo un acontecimiento.
    Poco queda ya que decir.
    Su responsable fue una octogenaria que, según palabras de su hermana, empezó por la túnica, pero luego pasó a la cabeza… y se le fue de las manos… en fin; todo con muy buena fe, como siempre.

Ecce Homo errores restauración

 

  • Niño Jesús de Ontario

    Realizado por un artista local, la imagen había sido decapitada un año antes en un acto vandálico, y ante la falta de presupuesto una mujer se ofreció a hacerlo.
    Utilizó arcilla a pesar de ser la estatua de mármol blanco, argumentando que en sus clases de bellas artes no le enseñaron a tallar sobre piedra.
    El resultado habla por sí mismo. Señores, les presento a Maggie Simpson.

Jesus Ontario errores restauración

 

  • Máscara funeraria de Tutankamón

    Ante el panorama de perder visitas al museo, los responsables del museo de El Cairo optaron por una chapurestauración (así evitaban que la máscara, la más visitada del todo el país, permaneciera en el laboratorio varios días).
    Ni cortos ni perezosos pegaron la barba con una resina Epoxi (un pegamento rápido e irreversible).
    Por lo visto algunos técnicos del museo, indignados, filtraron a la prensa la chapuza.

Tutankamon errores restauración

 

  • San Miguel Arcángel

    La talla del siglo XVII que se halla en Peñaranda de Bracamonte, sufrió también las manos de un no restaurador.
    Un aficionado atentó contra el patrimonio repintando totalmente la escultura.

San Miguel errores restauración

 

  • Retablo de la Adoración del Cordero Místico de los hermanos Van Eyck.

    La obra en general cuenta con un acabado muy fiel al original, ya que ha sido restaurada por profesionales del Instituto Real del Patrimonio Artístico de Bélgica.
    Pero el rostro del cordero tiene una nueva expresión, ya que el “retoque” del morro del animal no es adecuado.

Cordero místico errores restauración

 

  • Teatro romano de Sagunto

    En la restauración de esta obra arquitectónica del año 50 d.C., se les fue un poco la mano y prácticamente construyeron un teatro nuevo… que parecía la réplica de un teatro romano.
    Al momento de finalizada la obra se interpuso una denuncia (se ha estipulado que en las rehabilitaciones arquitectónicas no se utilice más de un 5% de material nuevo).
    El Tribunal Supremos decretó en 2008 que se derribara la obra nueva y que el teatro recuperase su aspecto anterior, pero de momento la obra no se ha llevado a cabo (probablemente por razones económicas).

Teatro romano errores restauración

 

  • Pagoda de Long Doi Son

    Tesoro nacional que data del siglo XI en Vietnam.
    Fue un gran escándalo ya que la rehabilitación se realizó porque la pagoda iba a recibir la visita del gobierno en pleno.
    Los “restauradores” usaron cepillos de hierro para retirar la suciedad, y dejaron la rueda de la plegaria (el cilindro que los budistas giran para orar) rayada y con las inscripciones borradas.
    Destrozaron un tesoro de valor incalculable.

Pagoda errores restauración

 

Y hasta aquí por hoy (intentando cumplir mi reto de no extenderme… mucho!)

Espero que os haya gustado

Esto… ¿he mencionado que NOSOTROS NO RESTAURAMOS ASÍ?

Sí quieres visitar nuestra web y conocer nuestros trabajos, ya sabes

 

Solicitud presupuesto

 

Nos vemos a la próxima!!

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